Supe quererla sin conocerla, pude tocarla con tan solo mirarla, un día me llena con su sonrisa y otros los nubla dejando un fría brisa.
Se torta tierna en mis sueños y sus manos me pertenecen pero al despertar solo me queda su nombre entre mis labios y un recuerdo en la almohada.
Ella partió a otros puertos, despojó sus cabos de amor, retiró su ancla de mi corazón con tan solo decirme: “No te va a gustar esta noticia pero estoy saliendo con alguien y estaba con el”
Ese fue su letrero para retirar su barco en desconocidas mareas, dejando así este puerto sin calado y sin quien más lo convenza porque sus manos ya no las puedo tocar, se desvanecieron como arena.
Domingo 23 de enero de un año par 22