Volvió su brillo

Ando en el mismo camino, a veces traigo enojos, a veces llevo flores de poesía a su ventana que saber adornar bien su mirada.

Pensé haber perdido el brillo en que la miraba, creí haber terminado nuestras modestas conversaciones de vida, pero es tan bella que sabe cómo volver a mi y tatuarme una sonrisa.

Creí conocer muchas formas de querer, pero ninguna como esa vez que me dejaste en silencio, entonces, así como ave que canta y luego se va, en silencio recuero su canto, en silencio solo recordé cuantas veces toque y acaricie tus manos, el pensar que ahora alguien más las toca, eso estalla mi corazón; precisamente ahí aprendí a quererte en silencio.

Acepto que soy esclavo de versos provocados por ti, no me preguntes porque lo hago, disfruta las letras y como dice Alejandro Sanz “enséñame tus manos”.

Algún día, quien sabe cuando, parta de este plano; tienes el pleno derecho de pedir una carta escrita para ti, ahí están todos los gustos y disgustos de tu parte. Solo la puedes leer cuando yo esté en el cielo.

Te quiero y extraño tu presencia en mis días, pero si gustas que te quiera en silencio, ojalá que no llegue la oscuridad y terminen los versos.

Posdata: Feliz día de la mujer.

Manos de arena

Supe quererla sin conocerla, pude tocarla con tan solo mirarla, un día me llena con su sonrisa y otros los nubla dejando un fría brisa.

Se torta tierna en mis sueños y sus manos me pertenecen pero al despertar solo me queda su nombre entre mis labios y un recuerdo en la almohada.

Ella partió a otros puertos, despojó sus cabos de amor, retiró su ancla de mi corazón con tan solo decirme: “No te va a gustar esta noticia pero estoy saliendo con alguien y estaba con el”

Ese fue su letrero para retirar su barco en desconocidas mareas, dejando así este puerto sin calado y sin quien más lo convenza porque sus manos ya no las puedo tocar, se desvanecieron como arena.

Domingo 23 de enero de un año par 22